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Un,dos,tres... CUENTOS

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miércoles, agosto 24, 2005

GUARRILLAS.COM

Salimos de regreso a Valencia a las cinco de la madrugada. El rocío empapaba lo coches, las plantas y los árboles, y dejaba su marca, como una lengua húmeda y gélida, sobre todo ello. Hacía bastante frío y yo agradecí el cambio, cuando estuve en el espacio cerrado del automóvil, en el ambiente vivificante que proporcionaba la calefacción que mi amigo Ardente había acabado de conectar.
Enfilamos el automóvil hacia la ciudad y, en breve tiempo, estuvimos en las afueras, un sitio de discotecas y pubs. Se veía bastante gente joven por las calles, a la puerta de los lugares de “marcha”, pero también se veían desfilar numerosos coches, yéndose a otra parte, tal vez para continuar la fiesta, algunos para descansar en sus casas o fuera de ellas.
Había un bar abierto al lado del semáforo y decidimos tomar un café.Era un bar de barrio, austero, de mesas viejas y taburetes rasgados de cuero. El dueño, un hombre calvo y flaco, de rostro apergaminado, con aire cansino, nos puso los cafés leche y después fue a la suya.
Dos jóvenes charlaban en una mesa del rincón, con mala pinta, con rostros estrangulados y ojerosos. Otro, no tan joven, más pulcramente vestido, cabeceaba en la mesa de al lado, junto a la pringosa ventana, no de sueño, sino por las muchas copas que llevaba dentro.Estabamos sentados en el rincón de la barra, cerca de la puerta de entrada, al lado de un par de máquinas tragaperras y de un retrato tópico de Marilyn Monroe.
El local estaba empapelado con un papel untuoso, marrón y gris por la cochambre, en el cual apenas se adivinaba el dibujo original. Olía a borracho, a abandono, a noche espesa, un sitio donde no volver.Ya casi íbamos a pagar e irnos cuando entró una jovencita, una aparición, no virginal por cierto, en aquel antro de sombras y pestilencia. Tenía unos senos poderosos, un cuerpo maravilloso; vestía minifalda y medias negras hasta medio muslo, que le daba un aire provocativo y lascivo enorme. El pelo lo tenía muy negro, lacio y largo, envolviendo un óvalo perfecto, de ojos grandes y negros, deliciosa nariz chatilla y una boca roja y voluptuosa que parecía un caramelo.A poco mirar, se veía que no tenía los dieciocho años, uno de esos monumentos que acoge la noche frívola por su afán de comenzar con premura a disfrutar de los placeres de la vida, porque nada ni nadie se la disuade desde afuera, ni desde dentro, acostumbrada a hacer lo que le viniese en gana, con el solo objetivo de vivir el día y disfrutar cada una de sus horas. Comenzaba su vida el jueves por la noche y acaba el lunes a las diez de la madrugada ; con el tiempo, las secuelas se dejarían notar, la rémora patológica de la “Ruta de Bacalaos, Salmonetes y otros Desafueros”, con una legión de jóvenes zombis, que no servirían para nada, que acabarían consumiéndose en la aurora de su vida, carne de psiquiátrico, asiduos del desastre. De hecho, en los manuales diagnósticos de psiquiatría se había incluido una nueva categoría diagnóstica, estimulada realmente por el aumento de la prevalencia y de la incidencia de los trastornos que la noche toxicómana producía, es decir, "trastornos psicóticos debidos a substancias psicoactivas".
Ella llegaría posiblemente a engrosar las filas de esa muchedumbre destrozada pero, mientras tanto, estaba allí, descarada, inclinándose sobre nosotros para que apreciasemos sus dones, sus dos globos hermosos bajo el escotado suéter, mientras susurraba :
-Si me lleváis a casa os haré un francés. Os volveré locos, porque lo sé hacer mogollón. Lo vamos a pasar guay.
-Anda sube, te llevaremos a casa, pero sin numeritos -le dijo Ardente, con una sonrisa triste, apenas sin mirarla.
Subimos al coche y ella se metió atrás, en su rostro un mohín de asombro, de incredulidad, como un tanto decepcionada. Posiblemente pensaría que estaba con una pareja de invertidos.No hablamos... Vivía en un sitio bastante decente aquel cacho puta, como comentó después Ardente : tendría posiblemente unos buenos padres, iría a un colegio normal y también, mala cosa, unos amigos indeseables... En un par de ocasiones, mientras nos acercábamos a nuestro destino, el pendoncillo nos insinuó con voz meliflua :
-¿De verdad no queréis ? A mi no me cuesta nada y, además, me encanta.
-Anda, baja ; ya hemos llegado.
Bajó y se metió en un patio de una buena finca, moviendo su culito divino.Anda, entra en tu casa ; anda ve, que tendrás a tus padres contentos, trasto, renegaba Ardente. Mañas las llamaba cerdas.En mi caso, habían dejado de preocuparme esas cosas, ahora me daba igual y, ciertamente, no sabía qué era peor la preocupación o la indiferencia, pero sí que ambas posturas eran malas.

4 Comments:

Blogger Bellota said...

orale... como siempre con un relato maravilloso egosum

y otra historia mas de esas q se podrian contar por miles

aunque tengo una duda
- que es un frances? (no de los de francia :P pero quisiera saber q es para uds. eso)
- que es mogollon?

8/26/2005 3:55 a. m.  
Blogger Egosum said...

UN FRANCES ES Una felACIÓN: UNA MAMADA, VAYA... uN SALUDO. nO ESTUVE PORQUE SE ME QUEMÓ EL PASADO JUEVES EL ORDENADOR. Ahora estoy con el de mi hermano. Un saludo.

8/31/2005 9:26 p. m.  
Blogger stultorum said...

Faltó aclarar lo que es un mogollón.

9/02/2005 6:42 p. m.  
Blogger Egosum said...

Stultorum: mogollón es mucho: "mola mogollón", me gusta mucho, bueno los que hablan así... Un saludo.

9/03/2005 12:28 a. m.  

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