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Un,dos,tres... CUENTOS

Cuentos y textos diversos de Egosum y otros WEBS PROFESIONALES: http://clinica-psicomedica.iespana.es http://alario1.blogspot.com http://nohaymentesincerebro.blogspot.com

Mi foto
Nombre: Salvador Alario Bataller
Lugar: Valencia, Valencia, Spain

Un cordial saludo: Aunque tengo inéditas bastantes novelas y cuentos, lo que sigue representa lo que he publicado hasta la fecha (en Grafein y promolibro ), además de "La conciencia de la bestia" (finalista del Premio Planeta en 1997 y autoeditada, como las demás obras en lulu).

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domingo, enero 29, 2006

SUGUIENDO EL RETO DE PONTO

Siguiéndo el reto de Ponto, suelto retazos propios:

Cierto día, muy lejano ya, comencé a escribir. Desde entonces, prácticamente lo hago cada día (1). Entendiendo básicamente que la vida se nos hace a lo largo de una serie de pruebas, de bajada a los infiernos y renacimientos ineludibles, a poco pensar el motivo que lo entrelazaba todo le vi pronto su áspera mirada: mi permanente malcontento (2).
Lo fui haciendo todo por las noches (3), año a año, siempre desde la hora bruja hasta las siete de la madrugada, hora a hora, página a página, racimos de quejas enhebradas con ilusiones. De ellas, pocas fueron las que tomaron encarnadura.
Lo fui plasmando primero en el papel, escribiendo con pluma (4), que después el teclado vertería en el inconsútil seno cibernético, envuelto en los vapores cafeínicos y nicotínicos que acompañan siempre a mis nocturnidades. Y en todo ello hay invariablemente un desdén hacia los tiempos presentes y poca esperanza en el mañana, pues como el extraño pájaro de la fauna fantástica norteamericana de Borges y Margarita Guerrero, yo también vuelo mirando atrás, propio del que está más interesado en donde estuvo que adonde va (5).

sábado, enero 28, 2006

de Desconocido

UN ROBINSÓN

Ana María Shua
Robinsón desafortunado

Corro hacia la playa. Si las olas hubieran dejado sobre la arena un pequeño barril de pólvora, aunque estuviese mojada, una navaja, algunos clavos, incluso una colección de pipas, o unas simples tablas de madera, yo podría utilizar esos objetos para construir una novela. Qué hacer en cambio con estos párrafos mojados, con estas metáforas cubiertas de lapas y mejillones, con estos restos de otro triste naufragio literario.

miércoles, enero 25, 2006

de Desconocido

JULIO TORRI: BREVÍSIMO

Julio Torri
A Circe

¡Circe, diosa venerable!. He seguido puntualmente tus avisos. Mas no me hice amarrar al mástil cuando divisamos la isla de las sirenas, porque iba resuelto a perderme. En medio del mar silencioso estaba la pradera fatal. Parecía un cargamento de violetas errante por las aguas.
¡Circe, noble diosa de los hermosos cabellos!. Mi destino es cruel. Como iba resuelto a perderme, las sirenas no cantaron para mí.

lunes, enero 23, 2006

jrnCalo: Only Mind

CRÓNICAS DE UN ÉCOUTEUR...

Salvador Alario Bataller
Crónicas analectas de un Écouteur noctámbulo
Retazo de mal mundo

Esta vez los sucesos no acontecieron en el pub Strigoi, como de costumbre, sino en un excelente restaurante que queda al lado, donde en los ochenta había una casa de putas. Muchas otras cosas había en el barrio entonces, que ya no existen, que se las llevó el tiempo. Lo peor es que no puso nada en su lugar, más que sucursales de bancos y locales de copas, signos inconfundibles de un presente huero y de un mañana amenazador . Sin embargo, en el caso del restaurante, el cambio significó una mejoría. Después de cenar cerraremos la velada en el pub.
Luz y Luna es muy distinto, un estilo completamente diferente: se trata del típico restaurante inglés, con cuadros de caza y de castillos, la campiña en casi todo, las paredes forradas de seda, el mobiliario clásico, la gente que habla bajo, los camareros con pajarita, los manteles de hilo, la cubertería de La Cruz de Malta. Suena una música tenue, que no llego a catalogar. El dueño, un tipo que parece el hermano gemelo de Bela Lugosi, sexagenario aunque con el pelo teñido de negro violento, vestido con chaqué, se me acerca con su sonrisa cordial y me lleva a la mesa donde están mis amigos. Hace un apenas que han llegado. El abuelo, va a la suya, inspeccionándolo todo. Ahora se detiene ante un cuadro, después entra en los servicios, en la cocina posteriormente, hasta que le pierdo de vista. Sabe el diablo por dónde andará.
Les saludo, me saludan y me siento. Pido un cóctel, lo mismo que están tomando ellos, Arturo, Martín y Ricardo. Arturo del Grial, el catedrático de Psicopatología Experimental y Tratamientos Psicológicos, está como siempre, pálido, el rostro aguileño enmarcado por esa cabellera negra que le cae sobre los hombros. Cuando habla ninguna emoción altera su rostro, sus labios apenas se mueven, sus ojos nunca brillan por la chispa del hálito común. Martín Sepulcro, el catedrático de Psiquiatría y Ciencias de la Conducta, se inflama cada dos por tres, va de enojo en enojo, rojo como un tomate, sin que pueda contener su enfado congénito dice, ni los consiguientes ataques a lo que se encuentra más allá de su fuerte anatomía. También viste de negro, pero al contrario que Arturo, la corbata que luce es de color naranja suave; Ricardo Meynert, el poeta, parece la conciencia que siempre aplaca el fulgor tóxico que los demás desprenden. Aquí debo hacer una salvedad, su acritud resulta machacante y lesiva para cualquiera extraño al grupo, por políticamente incorrecta y sazonada por la obsesión y los omicillos invariables, pero yo estoy más bien de su lado, a despecho de que los azufres se me notan menos. Incluso, en estos últimos tiempos, he dejado la actitud de las soflamas y aspavientos que suelen acompañar sus críticas mordaces.
Meynert me dice que han pedido entradas variadas y después, anticipándose a mi gusto, unos rabos de toro. Los hacen estupendos aquí y además hoy me apetece comer eso. Los viernes que vengo solo suelo pedir otra cosa, pero el rabo de toro es un plato que comería con mucho gusto cada semana.
Arturo y Martín están hablando de un tema de común agrado, la psicopatía y siempre suelen estar de acuerdo, dado que poseen la misma orientación doctrinal. Meynert, harto de los círculos literarios y de las celebraciones sociales, se muestra eufórico, escuchando casi todo el rato, apostillando algo de vez en vez. No me apetece hablar y tampoco me pedirán que lo hagan, la buena amistad jamás es exigente.
Del grial habla de la pena de muerte para los psicópatas, para los homicidas en general, dado que, en ambos casos, el crimen es capital y porque en la psicopatía hay siempre reincidencia.
-Una persona normal que comete tal desmán, no podría vivir con el cargo de conciencia, desearía morir –dice, cenceño, con su tono calmo y modulado-.Un psicópata, por su parte, es una bestia, no tiene sentimiento de culpa, remordimiento, por lo cual, siendo como un animal, no merece el don de la vida.
Entre algún resoplido, Sepulcro del Lobo asiente.
Como siempre, Ricardo, la voz de la ponderación interviene, sin poder acallar su patente amaneramiento. Viste una chaqueta de lino y una camisa negra, de Armany, según él, por supuestísimo.
-Si dejamos de lado cuestiones importantes de que esa medida no corrige el defecto y los muchos errores que se cometen, hay una solución mejor –aseveró con una sonrisa de indulgencia-. Cumplimiento total de la pena y trabajo duro, sin torpezas, como eso de la reducción de pena por buen comportamiento y trabajo. Mano dura en eso; si los matas les haces un favor, hombre.
Dicho esto se sirvió un cogoncillo y los demás le secundaron.
-Tu sabes que a nosotros nos gusta la sangre –añadió Martín y se echó una buena risotada.
A Arturo se le vislumbra un fino temblor en los labios, un liviano aleteo de sus pestañas, nada más. La voz de Arturo es suave, pausada, que trasluce algo escondido, tal vez ominoso; la voz de Martín es rotunda, herida, contaminada por la soberbia.
Viene el camarero y se hace el silencio. Metódicamente deposita sobre la mesa más entrantes: ibéricos, gambas con no se qué, más cogollitos de tudela con anchoas, y bacalao marinado. Vino lo hay blanco y tinto, combinaremos según se coma.
El joven desea otra vez buen provecho y se va, junto al maître que está hierático junto a la puerta de la cocina. Entra un matrimonio mayor, y un par de niñas pijas. El dueño, diligente, les atiende.
El aire acondicionado es una bendición en esta tierra que se desertiza a pasos agigantados. El abuelo, jocundo, se pone detrás de la jóvenes y escudriña su conversación. Ya me contará, aunque presiento que no me quitará el sueño ni hará vibrar una de mis tantas fibras sensibles.
-Supongo que habréis leído hoy el periódico –dice Martín, refiriéndose siempre a un periódico en particular-. En la provincia se ha producido un treinta y cinco por ciento más de crímenes violentos en comparación con el año pasado, y de éstos, el ochenta y tres por ciento ha estado cometido por extranjeros.
-Obvio –dice Arturo.
Meynert y yo comemos y bebemos, pues ya sabemos lo que sigue. Cuando propusieron las soluciones de Rigor, Meynert acababa de apurar la copa. Inmediatamente el camarero se la llenó y, cuando se fue, dijo:
-Bueno, aparte de llenar las playas de nidos de ametralladoras, la cosa estribaría en hacer contratos laborales y actualizar el código penal para los casos pertinentes.
-Manu militari –apostilló Martín y Arturo, aquiescente, cabeceó.
-¿Tú que opinas, Amargo? –inquirió Martín.
-Nada, que el rabo está muy bueno.
-¡De cojones! –añadió Meynert y se puso a hablar de otros asuntos, a los cuales son presté la menor atención.
Eché una mirada en derredor, el abuelo había desaparecido nuevamente. Afuera, en el parque, aún siendo de noche, se oye el sonido monocorde de las chicharras en la noche hueca. Algunos dicen que Espuria va bien, el tiempo va mejor.
Me fijé entonces que junto a la ventana, solo ante un cuaderno de notas en el cual escribía de vez en cuando alguna anotación, estaba Alario, un vecino, un individuo cordial, aunque tendente al enclaustramiento. Nunca he hablado con él, pero por lo que sé es, por lo menos, un tipo en apariencia sensato, que también escribe. De repente, el abuelo apareció inclinándose a sus espaldas, escudriñando lo que el hombre vertía sobre el papel.
Volví a la mesa. Estaban hablando de literatura, del nuevo libro de poemas de Ricardo estaba preparando y de una obra muy leída, que es un fenómeno editorial y que yo, como es de esperar, desconozco completamente.
He mirado a mis amigos y a la gente que come en el local y, a excepción de las dos muchachas, sigo siendo el más joven de la tranquila congregación. Como yo, en su mayoría, han pasado la mitad de sus vidas y, unánimemente, compartimos en que tenemos más detrás que delante, y es, en esos tiempos preteridos, donde encuentro el mayor bagaje de felicidad y también de amargura, por la pérdida inevitable de los que ya no están. Ahora me doy cuenta de algo obvio, que siempre estoy hablando con fantasmas, que lo que en realidad hago cada día es conversar con la muerte, aparte de mi relación permanente con el abuelo, claro, uno de mis queridos muertos. ¡Que curioso!. Nunca lo había visto así. Por lo menos, estoy convencido de que mis amigos también participan en esta experiencia “decadente”, orgánica, consubstancial al paso del tiempo.
La voz rotunda de Martín rompe mi ensimismamiento. Como de costumbre, despotrica contra todo. Expresa claramente su misantropía, su odio general a la humanidad, el desprecio por estos tiempos, por la realidad en que se ve obligado a vivir, llena de vagos, de aprovechados, de drogadictos, de chupatintas, de SIDA, de políticos, además de las muchedumbres de casadas embrutecidas por la infidencia –ha dicho esa palabra, no la común infidelidad; siempre ha sido muy rebuscado-, de cabrones, sigue, y, cómo no, de políticos, que representan la peor de las calañas. Dicho esto último, enciende resoplando un pitillo, mirando al techo con los ojos inyectados de sangre.
Meynert, mientras escuchaba esta sarta de barbaridades se ahogaba por la risa. La verdad estriba en que uno no puede evitar caer en la risotada cuando Martín declama sus quejas favoritas. Al final, no ha pasado nada; volvemos a comer en silencio.
Apenas un leve rumor aletea en el ambiente rico y oloroso del comedor, apenas se oye el ruido de la masticación, como suele suceder entre gente educada; la respiración, usualmente agitada por las delicias del paladar, es un leve siseo, hasta este instante en que afuera, la noche, envuelta en un ámbito de nocturnidad veraniega y ardiente humedad, es sacudida por dos detonaciones que levantarían a un muerto de su sepultura. Sigue inmediatamente una general paralización , la aceleración del pulso que casi se puede coger con la mano y se hace patente ese segundo de silencio denso y atónito, que sucede siempre que algo tremendo sacude la átona normalidad, ese lapso al que sigue la atribulada exclamación de Meynert que se ha puesto de pie, rígido y pálido, como si un alambre tirase de toda su anatomía.
-¡Son disparos!- grita, tiene centellas en los ojos.
Afuera estalla una cacofonía de gritos, de alaridos subhumanos, de imprecaciones, voces de todo tipo, malas todas. El dueño sale disparado hacia el teléfono y marca, es fácil suponerlo, el 091, y la pequeña comunidad que formamos los comensales, nos precipitamos hacia la salida, irreflexivos y angustiados, para ver el significado de las detonaciones. Algún pusilánime se queda dentro, descorriendo acojonado los visillos para otear el exterior. El abuelo salió como una exhalación y lo veo de pie, entre un montón de mesas derribadas y de gente que se tira al suelo. Las personas que tomaban refrescos y cerveza en las terrazas son ahora una turba de bruces en el asfalto, además de los cuatro que corren huyendo del lugar.
-¡La ha matado!¡Asesino!.
Resuenan voces pidiendo auxilio, gritos de lamentación. La gente se asoma en los balcones, proliferan las ventanas iluminadas; ojos pávidos se asoman a la calle, arrebatados por la barbarie de su cómoda domesticidad.
Abajo, en la arboleda confusa e insegura, una muchacha corre dando alaridos de terror. Veinte pasos detrás, un hombre, de unos treinta, moreno, extranjero, la apunta con algo inconfundible que lleva en la mano. Sueña un pistoletazo, un ruido seco y definitivo, después el silencio breve de la constatación del hecho de la muerte, el clamor y el sonido de las sirenas que se escucha al fondo de la avenida, acercándose. El tipo huye corriendo, al final desaparece entre las sombras de la noche homicida. Llega un coche policial que se mete en la calle, siguiendo el largo del jardín, mientras del otro lado, se ve otra patrulla, que a toda prisa trata de cerrar el cerco. Oigo unas voces que dicen que lo han cogido. Llega la ambulancia del SAMUR. Otras voces dicen que la chica está muerta. Uno pide la pena de muerte.
Se ha formado un grupo de curiosos en el lugar donde la joven ha caído, cerca del quiosco, se ven las luces de la ambulancia y los funcionarios con los chalecos preceptivos que, visiblemente nerviosos, hacen su trabajo. Un coche de la policía acaba de llegar. Otros dos se dirigen en dirección al centro, por la Avenida de Lagomar. Una mujer, enojadísima, dice que lo llevan dentro esposado y que le corten los cojones antes de matarlo.
Volvemos a nuestra mesa, el lugar cálido y seguro, siendo unos privilegiados tristes y callados en un mundo sin paz, sin honor. Nadie habla, ya no se oye ni el rumor quedo que antes se mecía leve entre la gente educada. Hay un aturdimiento general, el que deja caer el peso enorme de aquella agobiante sensación se irrealidad, de impotencia integral, de conformista inercia, entreverado por un silencio bobo y bermellón, cargado de plomo y hemoglobina. Minutos después, el silencio sigue. Se calla, mal se come. Unos minutos antes, cuando me senté, me notaba el aliento acre, a vómito existencial, y me dolían todos los huesos. Ahora me siento peor.

De Carlos Negrón

LAS APARIENCIAS...

Angel Guache
Las apariencias del pintor

Aquel pintor tan pobre y barbilampiño no sólo llevaba pintado un fino bigote sobre su labio superior; también sus calcetines, que higiénicamente cambiaba cada día de color, eran pintados. Y la mujer con la que dormía estaba pintada sobre la sábana.

sábado, enero 21, 2006

De "The Ring"

viernes, enero 20, 2006

de Desconocido

jueves, enero 19, 2006

BERNHARD: RELATOS

Thomas Bernhard
Acontecimientos y relatos

Posterior a Relatos y a El carpintero y otros relatos, Acontecimientos y Relatos costituye la recopilación de la narrativa breve de Thomas Bernhard (1931-1989), obra que brinda una inmejorable oportunidad de adentrarse en otra faceta del gran autor austriaco. Cercanos a El imitador de voces, si bien más oníricos y kafkianos, los brevísimos que integran Acontecimientos, constituyen uno de los textos más sorprendentes y a la par característicos de Bernhard. Lo escribió en 1959, retirando el libro de la editorial cuando estaba a punto de publicarse, hasta que 10 años más tarde permitió su publicación íntegra. En lo que alude a los Relatos, resultan más tradicionales en su concepción y factura, aunque lo de tradicional tendría una muy especial significación en su autor.

miércoles, enero 18, 2006

De Carlos Negrón

REGLAS DE LA COMPOSICIÓN MACABRA

Montague Rhodes James
Tres reglas de la composición macabra


1. El relato de fantasmas debe tener un marco familiar a la época moderna, a fin de acercarse lo más posible al ámbito de la experiencia del lector.

2. Sus fenómenos espectrales deben ser malévolos más que beneficiosos, ya que la emoción que hay que suscitar ante todo es el miedo.

3. Debe evitarse escrupulosamente la jerga técnica del “ocultismo” o pseudociencia, con objeto de que la verosimilitud causal no se vea ahogada por una pedantería nada convincente.

H.P.Lovecraft
(1939): El horror en la literatura.

MOLESKINE: CIERRA LATERAL

Cierra Lateral

Tras 11 años de vida, la revista "Lateral" cierra definitivamente por motivos económicos. La revista era cultural, con énfasis en la literatura, y se editaba en Barcelona; yo la conocí a través del narrador ecuatoriano Leonardo Valencia, que alguna vez fue su editor. El director y fundador de la revista, el escritor húngaro Mihály Dés, lamentó ayer el cierre aunque aseguró que la revista "no interesaba a nadie" ya que era "de cierta exigencia intelectual". Su último número, el 133, está en internet y su contenido puede ser consultado íntegramente (antes solo colgaban algunos artículos), incluída la triste despedida.

http://notasmoleskine.blogspot.com/

FERNANDO IWASAKI: último artículo ABC

2006-01-15
Anormalidad de lo normal

«Hasta que no sucede una desgracia mortal e irreversible, nadie es capaz de distinguir a los normales de los anormales»

Una mujer y su pequeña hija han muerto asesinadas en Zaragoza, y los compañeros de las víctimas han declarado que el homicida era un hombre normal. Por otro lado, según los padres y amigos de los jóvenes que mataron a golpes a una mendiga en Barcelona, aquellos energúmenos eran chicos normales. Los vecinos de los presuntos miembros de Al-Qaeda detenidos en diversas ciudades de España, también aseguraron que los arrestados eran personas normales. Asimismo, todos los pedófilos que trafican con pornografía infantil por internet, son percibidos como gente normal en sus barrios, trabajos y hogares. ¿Por qué es tan difícil demostrar que ciertos adolescentes abusivos se divierten acosando y agrediendo a sus compañeros? Porque nunca faltan directores, maestros y padres dispuestos a declarar que en realidad son niños normales. Sospecho que una de las cosas que está fallando en nuestra sociedad es el concepto de «normalidad».¿Cómo es posible que nadie detecte a los matones y acosadores en las escuelas? Porque las conductas agresivas y antisociales ya forman parte de lo «normal». Si el vigilante que asesinó a sus compañeros en Madrid no se hubiera presentado en el trabajo con una escopeta, tal vez nadie habría advertido que se trataba de un anormal. ¿Cuántos compañeros de trabajo se odian mutuamente todos los días? Es obvio que lo anormal es asesinar, pero tampoco es normal que tantas personas se calienten hasta chamuscarse en el sofrito de sus odios cotidianos.Ser educado, respetuoso y comedido al hablar debería ser lo normal, pero basta ver cualquier teleserie española para advertir que ya lo «normal» es emplear un lenguaje soez, vulgar y supurado de obscenidades. ¿Quiénes son los referentes de la «normalidad» en España? Los concursantes de «Gran Hermano», los personajes de las teleseries y la quincallería humana de la prensa rosa. Por eso hasta que no sucede una desgracia mortal e irreversible, nadie es capaz de distinguir a los normales de los anormales.Si trasladamos estos razonamientos al tráfico los resultados son más desalentadores todavía, pues lo «normal» es circular con exceso de velocidad, meterse alguna que otra vez en dirección prohibida, saltarse las colas de respeto a la hora de girar en los semáforos, hablar por el móvil sin dejar de conducir y –por supuesto- aparcar en doble fila. De hecho, quienes arrollaban a los peatones en los pasos de cebra dejaron de ser anormales en cuanto descubrimos que el inculpado del caso más sonado de atropello y fuga resultó ser un joven de lo más normal. ¿Qué le ocurre a los que circulan moderadamente y que no huyen cuando tienen un accidente? Por desgracia, pueden terminar acribillados a balazos.Por eso no me extraña que el último anuncio del Seat Ibiza sea toda una exaltación de la vagancia, la cretinez y la conducción temeraria, pues el «anormal» es un joven que estudia, trabaja y ahorra; mientras que el «normal» es un niñato creído, pasota e irresponsable. Toda la necedad contemporánea está resumida en esa publicidad del Seat Ibiza, que pretende demostrar que los macarras «normales» siempre adelantan -en la carretera y en la vida- a los sosos «anormales». El que esté libre de «normalidades», que encaje la primera piedra.

martes, enero 17, 2006

CUENTOS DIABÓLICOS

Felipe Trigo, Alvaro Retana,
Antonio Hoyos y otros
Cuentos diabólicos
Cuentos, cuentos, cuentos, muchos cuentos, en una colección exquisita, por el fondo y el contenido, por la Clan Editorial, de Madrid, a quienes deseamos larga y buena vida in litteris y en lo otro. Aquí comentaremos el número 35, Los cuentos diabólicos.
Con el Fausto de Goethe y muchas obras más, la literatura se ha ocupado de este personaje omnímodo, de este Tenebrarum Princeps, a quien no podrán eliminar los tiempos presentes con toda su estulticia y “cultureta” audiovisual. En castellano, que es a lo que vamos, su presencia ha dejado algunas huellas inolvidables, traídas a colación -no todas las que son, pero sí de primera línea las que están- en la edición que comentamos: autores como Emilio Carrere, Felipe Trigo, Alvaro Retana y Antonio de Hoyos y Vinent, Alberto Sánchez y Alvarez-Insúa y otros. El libro se convierte en una muy buena ocasión para contemplar, desde el humor y desde el miedo, cómo han retratado a Satanás autores españoles en una compilación muy a tener en cuenta.
Clan Editorial, además, contiene una colección magnífica de cuentos españoles: Cuentos de fin de año, de Ramón Gómez de la Serna; Cuentos medievales, de Vicente Blasco Ibáñez, Cuentos terroríficos, de Burgos, Valle Inclán y otros; Cuentos de amor y muerte, de Pío Baroja, Cuentos de mansos, pícaros y ahorcados, de Armando Palacio Valdés; Cuentos completos, de Manuel Machado; Cuentos de mí mismo, de Miguel de Unamuno; Cuentos de Amor de Jacinto Benavente y otros, y así una larga lista de estupendos títulos y grandes autores.... Una gozada para todos los amantes de este género, recién sacados del horno alquímico de las publicaciones que merecen la pena, 2005; el encontrarlos ha sido para mí, que quiero vivir del cuento y no puedo, un placer inmenso.

domingo, enero 15, 2006

Aleister Crowley

de Desconocido

SOBRE FANTASMAS

Cecilia Eudave
Entre fantasmas


El fantasma provechoso , de Daniel Defoe, El aparecido , del Marqués de Sade, La diligencia del fantasma , de Amelia D. Edwards, Ligeia de Edgar Allan Poe, El fantasma y el ensalmador de Sheridan La Fanu, La noche de Margarte Rose de Francisco Tario, así hasta el infinito. Fantasmas y más fantasmas recorriendo toda la literatura gótica y fantástica del mundo. Figuras indispensable en el folclor de las culturas, representaciones terroríficas o benéficas, capaces de despertar entre nosotros el peor de los miedos o la más inimaginada compasión. Por ello, siempre me he preguntado el por qué de la fascinación del hombre por estos entes espectrales que van cargando sus penas y no encuentran reposo. Y más allá del hecho literario y las evocaciones líricas, estos monstruos o etéreas figuras, quizá nos seducen porque son representaciones que implican un ferviente deseo de inmortalidad. Desde Apuleyo y Plinio el joven, en el clasicismo grecolatino, observamos como el fenómeno de lo espectral cobra fuerza y cautiva, intuyendo que ellos son portavoces de una razón que busca, como lo señalaba mucho tiempo después Freud, “el retorno de lo reprimido” que descansa en estado transitorio entre una realidad saturada de hechos que eclipsa a la fantasía liberadora de las pasiones de los seres humanos.
Pero también el fantasma es la representación del “otro”, como fenómeno social y no solamente psíquico, estos espectros son alteridades desestabilizadoras de lo propio, que juzgan, y dictaminan a veces, las conductas de las sociedades que los generan. Porque en cada época los fantasmas son diferentes y muestran motivaciones disímiles: en las obras de Séneca los fantasmas reclaman venganza, igual que la aparición del padre de Hamlet; que nada tienen que ver con los perversos y malignos entes fantasmales de Una vuelta de tuerca de Henry James, ni con la tristeza y compasión que no evoca el Fantasma de Canterville de Oscar Wilde; y mucho menos con los fantasmas navideños de Charles Dickens cuya tarea es devolver la autoconciencia de lo que se es frente a los otros, quienes a su vez distan mucho de los conflictos que desatan los “aparecidos” hispanoamericanos, como los de Francisco Tario, que claman reconocimiento y buscan su identidad frente a lo altereo.
Lejos de los convencionalismo y formulas del género fantástico-fantasmal, en algunas ocasiones mal trecho por mediocres escritores, en otras desdeñado por la falta de impacto que hoy en día tienen estos seres torturados por una violencia explícita que nada deja a la imaginación, a pesar de, siguen conservando ese toque de belleza en las descripciones de los parajes, en las lamentaciones demasiado humanas de estos espectros que parecen conocer mejor que nadie el mundo real. Mundo que nos muestran “desotra parte de la ribera” como diría Quevedo, y desde ese más allá, las cosas lucen de otro modo, quizá, por qué no, más verdaderas. Dejemos entonces que se deslicen los fantasmas entre nosotros, escuchemos sus historias y volvamos a dormir, tal vez al despertar seamos un poco más sabios…

Cecilia Eudave

jueves, enero 12, 2006

ANA MARÍA SHUA

Ana María Shua
Cuatro paredes


Siempre encerrada en estas cuatro paredes, inventándome mundos para no pensar en esta vida plana, unidimensional, limitada por el fatal rectángulo de la hoja.

miércoles, enero 11, 2006

de JrnCalo, "Androide"

WILFREDO MACHADO

Fábula de un animal invisible

El hecho –particular y sin importancia- de que no lo veas, no significa que no exista, o que no esté ahí, acechándote desde algún lugar de la página en blanco, preparado y ansioso de saltar sobre tu ceguera.

lunes, enero 09, 2006

de Alejadro Elías, "Evolución"

UNA VIDA

Salvador Alario Bataller
Vida perra


Nació bramando de puro espanto. Vivió y sufrió, pasando hambre. Murió de un cáncer no galopante.

EL PREMIO NADAL DE ESTE AÑO

ENTREVISTA AL TRIUNFADOR DEL
PREMIO NADAL: EDUARDO LAGO
Roger Pascual
"La novela española no ha evolucionado"
El ganador del Premio Nadal relata el
tortuoso proceso de nacimiento de 'Llámame Brooklyn'
EDUARDO LAGO
LUGAR DE NACIMIENTO: MADRID
EDAD: 51 AÑOS
PROFESIÓN: ESCRITOR, PROFESOR Y CRÍTICO
LIBROS: 'CUENTOS DISPERSOS' Y 'CUADERNO DE MÉJICO'
La expresión de Eduardo Lago recuerda a la de David Meca tras completar la travesía Jávea-Ibiza. La alegría por la consecución del Nadal se mezcla con el cansancio que el tortuoso alumbramiento de su primera novela ha grabado en su rostro.
--¿Qué le impulsó a publicar su primera novela?
--Creo que era la primera que consideraba que tenía calidad para salir a la calle. Aunque escribía para mí desde que llegué a Nueva York, nunca había tenido ambiciones de tener un reconocimiento literario.
--Empezó Llámame Brooklyn poco después de llegar a Nueva York.
--Nació hace 15 años, evolucionó sola durante 10 y hace 5 empecé a enfrentarme a ella. Llegué a tener una primera versión, pero cuando la releí no me identificaba como su autor. Escondía mi escritura de ficción en los reportajes. Pero llegó un momento en el que vi que tenía que ser fiel a mí mismo y a una vocación de la que me estaba escapando.
--La obra llegó a obsesionarle.
--Es muy extraño vivir en un plano paralelo a la realidad con unos personajes que una vez nacen son autónomos. Recuerdo que le decía a un amigo que oía los gritos de mis personajes cuando me iba a dormir. Era una entrega absoluta y llegué a reescribir un capítulo hasta 70 veces. Sabía que iba a pasarlo mal; una novela seria es muy difícil de terminar, pero sobretodo de sostener. Cada página es un reto.
--¿Sus referentes son más españoles o norteamericanos?
--Le debo más a Fitzgerald y a Hemingway, a los clásicos de la narrativa norteamericana, aunque no sé si me parezco a ellos. La literatura norteamericana es de una enorme versatilidad. Me siento muy dentro de la tradición española, sobretodo de la realista, pero me he querido alejar un poco de ella y socavar las bases de la narrativa española.
--Dice que este libro lo ha escrito alejado del idioma y de la cultura española y que quiere volver al mundo hispánico.
--He estado mucho tiempo lejos de España y de mi idioma. Mis amigos son norteamericanos y soy el único en el departamento de la universidad que habla español. Me tengo prohibido pensar en mi próxima novela, pero lo único que sé es que será muy española.
--Asegura que la obra es un homenaje al poder de la palabra escrita.
--Los protagonistas son dos escritores. Uno muere y el otro se ve obligado a terminar la obra que éste ha empezado y hacerla llegar al amor de la vida del fallecido. La magia de la palabra es que, a diferencia de nosotros, ella nunca muere.
--¿No cree en los agoreros que vaticinan la muerte de la literatura?.
--La gente sigue teniendo la necesidad de leer, sigue comprando novelas aunque sean malas. La novela no va a morir, pero me proclamo defensor de la literatura en el sentido clásico, aunque con un toque de vanguardia. Todo escritor debe cambiar el medio al que llega.
--Usted sentencia que el mercado es el cáncer de la literatura latina.
--Antonio Muñoz Molina dice que no basta con escribir novelas, también hay que venderlas. En parte tiene razón, hay que tener un poco de sentido común, pero un artista no puede permitir que los condicionamientos comerciales afecten su obra.
--¿Cómo se ve la literatura española desde la distancia?
--Creo que la novela española no ha evolucionado. Salvo contadas excepciones, está lejos de la norteamericana. Hay una distancia técnica y de experimentación porque en EEUU existe una oleada de escritores que han cambiado el panorama.
Noticia publicada en la página 55 de la edición de 8/1/2006 de El Periódico - edición impresa.

domingo, enero 08, 2006

de Desconocido

viernes, enero 06, 2006

FERNANDO IWASAKI

El álbum

MI PRIMERA COMUNIÓN FUE MUY BONITA: las canciones, los trajes blancos, la iglesia llena de flores y los papás llorando de felicidad. Seguro que si hubiera habido un terremoto en ese instante toda mi clase se habría ido al Cielo. La madre María del Camino nos lo dijo muy seria: después de la primera comunión éramos como ángeles.
Por la tarde me hicieron mi fiesta y comimos dulces, gelatina, gaseosas y alfajores. No hubo piñata, pero sí una torta blanca como la del matrimonio de mi tío Daniel.
Todo lo anoté en mi álbum: cómo se llamaba el obispo, quiénes fueron a mi fiesta y qué regalos me llevaron. Me encanta mi álbum de primera comunión, lleno de cera, de fotos, de cíngulos y de las estampas de mis amigos. Aunque la parte que más me gusta es la que tiene la hostia pegada.

de Alejandro Elías

UNA EDITORIAL EN LA RED

MadridPress.com
LcL APUESTA POR LA RED

Nace una nueva editorial madrileña que sólo vende por internet
LcL es la nueva editorial que nace desde España. La revista digital Literaturas.com que cumple 5 años en la Red, abre sus paginas a una nueva iniciativa de Literaturas Comunicación S.L . Literaturas Com Libros basa su venta en la exclusividad al no ofrecer sus libros a través de librerías de calle, en el único sitio donde se pueden comprar es en la misma pagina web de la publicación digital www.literaturas.com.

Esto confiere a sus libros un valor único, de selección, buscando nuevos territorios para la literatura en Internet. Queremos ser la Minoría Global.
Nacho Fernández -
nachofernandez@literaturas.com - móvil 676 5378 80- es el editor de Literaturas Com Libros.
La editorial lanza dos colecciones:
SINGULARES texto de escaso eco editorial por la dificultad de llegar a un publico masivo, donde tienen cabida libros poco comerciales, irreverentes y atípicos.
INCOMPLETOS textos que por alguna razón dentro de los premios, las editoriales o las dificultades de los autores no vieron la luz en su día pero merecen tener un hueco en las estanterías de los lectores.
Nace con tres títulos:
01 'Cuadernos Críticos' de Clandestino Menéndez.
Autor que a través de la critica acompasada, va desmenuzando los libros que tienen éxito editorial y que se reconocen como Best Seller a través de la afilada y divertida pluma del autor que según la revista QUE LEER dice: "La Fiera Literaria es un panfleto que se dedica a dar dentelladas a prácticamente la totalidad de los autores del star system literario español acusándolos de ineptos, aburridos o analfabetos".
02 'Hans y las lluvias de abril' de Juan Iturralde.
El escritor que un día reflejó la situación de nuestro país durante la Guerra Civil con 'Días de llamas' se lanza a la búsqueda de una identidad y de un pasado a través de un narrador anónimo, que esta presente y es un desequilibrado mental. Poniendo de relieve los oscuros recovecos de un psiquiátrico en tiempos del nazismo. Para el critico del ABC cultural Miguel García Posadas dice: "Pero nada es gratuito: la calidad de la prosa y la profundidad de las reflexiones sustentan el discurso narrativo, que Bértolo, en su entusiasmo, equipara con Thomas Mann, Musil y Dostoievski por su ambición. Por nuestra parte, no tenemos inconveniente en proponer al lector la sumersión en las páginas, insistimos, densas y difíciles de Hans y las lluvias de abril, que está, desde luego, al margen y por encima de los agentes literarios, los premios pactados y el marketing como supremo norte de la actividad literaria".
03 'Alegro Nada Moderato' del Colectivo Cori Ambó.
Los once autores bucean en estos relatos eróticos sobre la posibilidad de la vida sin sexo, en la iniciación, las tendencias... un catálogo de excelentes narraciones eróticas. Diez mujeres y un hombre escriben sobre sus visiones y percepciones en una escritura que en ocasiones llega a ser más que erotismo. Libro no recomendado para menores de 18 años. Un repertorio de buenas sensaciones, originales y únicas. El libro quedó finalista en el Premio La Sonrisa Vertical de 1999. Fue recomendado por el jurado para su publicación pero los avatares editoriales lo dejaron postergado, ahora 6 años después es recuperado por Literaturas Com Libros en su colección Incompletos. Prologo : Hernán Migoya.

© Edipress Digital SLL

de Desconocido

RENÉ AVILÉS FABILA

El crimen perfecto

El crimen perfecto -dijo a la concurrencia el escritor de novelas policiacas- es aquel donde no hay a quien perseguir, donde el culpable queda sin castigo; es, desde luego, el suicidio.

jueves, enero 05, 2006

de Desconocido

SADISMO Y...

Enrique Anderson Imbert
Sadismo y masoquismo

Escena
en el infierno. Sacher-Masoch se acerca al marqués de Sade y, masoquísticamente, le ruega:
-¡Pégame, pégame. ¡Pégame fuerte, que me gusta!.
El marqués de Sade levanta el puño, va a pegarle, pero se contiene a tiempo y, con la boca y la mirada crueles, sadísticamente le dice:
-No

miércoles, enero 04, 2006

JUAN MANUEL VILLALOBOS: ENTREVISTA


Juan Manuel Villalobos
“En la actualidad, la letra impresa es letra muerta”
Pilar Adón


Juan Manuel Villalobos nació en Ciudad de México, en 1972. Es periodista y escritor, y vive en España desde 1997. Ha colaborado con los diarios El Mundo , La Jornada y Reforma , y en revistas como El País Semanal , Cuadernos Hispanoamericanos , Letras Libres y Altaïr , entre otras. “La vida frágil de Annette Blanche” es su primera novela, una obra sobre el amor que se escapa de las manos en un mundo abrumado por la incertidumbre, el dolor y la falta de comunicación.


http://www.literaturas.com

martes, enero 03, 2006

de Desconocido

PARECE QUE EL PROBLEMA SE HA SOLUCIONADO

MUY A PESAR MÍO, en los ultimos días no pude incluir ningún texto nuevo. Después de darle vueltas y más vueltas, la solución consistía en una "nadería". Incluso creé otro blog, http://undostrescuentos2.blogspot.com, que mantendré en activo y posiblemente lo dedique exclusivamente a cuentos míos.
Nada más, desearos a todos una feliz andadura en este 2.006 que acaba de comenzar.

Salvador Alario Bataller

lunes, enero 02, 2006

LOS ASESINATOS MAS CONOCIDOS


DICCIONARIO ESPASA
DE LOS ASESINOS
Francisco Pérez Abellán
y
Francisco Pérez Caballero


LOS ASESINATOS MAS CONOCIDOS
DE LA HISTORIA Y SUS PROTAGONISTAS


En esta obra el lector encontrará una magnífica selección de los asesinos más famosos de la historia, siendo la primera vez que se elabora una compilación de los casos españoles y del resto del mundo. De una manera objetiva, clara y amena, al difundir esta obra a los autores les mueve el deseo de evitar que vuelvan a suceder. Gran fin sin duda, pero de lo que no nos cabe duda es que sin información adecuada no se puede elaborar un plan de acción. Conocer a los “monstruos”, su perfil y circunstancia, es el primer paso para combatirlos.
Sim más comentarios, mejor que lo lean.

JULIA OTXOA: MICROCUENTO


Julia Otxoa:
Formas de pasar el tiempo

A L.K. Después de aquello, le era difícil respirar. Le producía un extremo dolor soportar la existencia propia y la de los demás. Una terrible incógnita, el porqué de todo. Así que sin tener la menor idea de qué hacer con su vida, cogió el primer tren para Dublín, buscó trabajo, conoció a una mujer, se casó y tuvo hijos.
Nota: todo lo demás, incluido ese dato, puede ser aleatorio, es decir, que bien puede el personaje coger un tren para Oslo, Londres, Barcelona, o no cogerlo. Y también puede no casarse. Es decir, todo es accidental y fortuito, menos el dolor y la angustia, que han de ser fijos.